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martes, 15 de agosto de 2017

LA ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN



“MADRE INMACULADA, RUEGA POR NOSOTROS

Siempre la hostilidad
entre Ti y la serpiente:
¡nunca la paz!”.

(Fray Jerónimo Verduzco, O.F.M., “Corona de Júbilo”).

Fuente: Syllabus

lunes, 14 de agosto de 2017

ARTÍCULO ACUERDISTA DEL P. KNITTEL FSSPX



"el estado de necesidad está destinado, con el tiempo, a desaparecer"



Algunos optimistas (por no decir ilusos) piensan que con su carta de 26 de junio, Mons. Müller ha puesto fin a las negociaciones entre Roma apóstata y la FSSPX, en orden a la regularización canónica de ésta.  Sin embargo, diversos hechos sucedidos después de que se dio a conocer esa carta, prueban que la cúpula liberal de la FSSPX sigue aspirando al reconocimiento romano.  Entre esas pruebas está el hecho de que los sitios oficiales de la Fraternidad continúan publicando textos acuerdistas, como por ejemplo: este artículo de Mons. Schneider, el artículo del P. Citati, la entrevista al Superior de Distrito de BENELUX y el texto del P. Knittel al que se refiere la presente entrada. Este sacerdote fue Superior del Distrito de México y actualmente es Prior-Decano en Francia.


FSSPX NEWS (Traducción del punto 3 hasta el final del texto, hecha por NP a partir del original en francés. Énfasis en negrita agregado por NP)


3. PERSPECTIVAS
Durante los años 70 y 80, las relaciones entre el Vaticano y la FSSPX son dominadas por una lógica de confrontación. Erigida canónicamente el 1º de noviembre de 1970 por Mons. Charrière, la obra de Mons. Lefebvre es privada de este reconocimiento por Mons. Mamie el 6 de mayo de 1975 a causa de su rechazo a la reforma litúrgica y las novedades conciliares.
Sus sacerdotes y sus fieles sufrirán entonces el frío rigor del derecho canónico: la ordenación de los seminaristas se juzgó ilícita y los ordenandos son amenazados de suspensión a divinis, ningún obispo diocesano confía apostolado a estos sacerdotes reputados irregulares, el apostolado que estos sacerdotes ejercen a pesar de todo es considerado ilícito, algunos sacramentos recibidos por los fieles son declarados inválidos por defecto de jurisdicción por parte de los sacerdotes.
3.1 Una lógica de pacificación
Desde el advenimiento del papa Francisco, las autoridades de la Iglesia han cambiado de perspectiva. Sin volver al pasado, las autoridades de la Iglesia reconocen progresivamente la licitud y la validez del ministerio realizado por los sacerdotes de la FSSPX.
Primero la confesión: “Por una disposición mía establezco que quienes durante el Año Santo de la Misericordia se acerquen a los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X para celebrar el Sacramento de la Reconciliación, recibirán válida y lícitamente la absolución de sus pecados". (Francisco, Carta a Mons. Fisichella, 1º de septiembre de 2015). Estas disposiciones fueron prorrogadas más allá del año de la Misericordia por el papa: “Por el bien pastoral de estos fieles, y confiando en la buena voluntad de sus sacerdotes, para que se pueda recuperar con la ayuda de Dios la plena comunión con la Iglesia Católica, establezco por decisión personal que esta facultad se extienda más allá del período jubilar, hasta nueva disposición”. (Francisco, Carta apostólica Misericordia et misera, 20 de noviembre de 2016, n° 12).
Después, la ordenación sacerdotal: “Este verano, se ha confirmado que el Superior general puede ordenar libremente a los sacerdotes de la Fraternidad sin pedir permiso al obispo del lugar” (Mons. Fellay, Entrevista a TV Libertés, 29 de enero de 2017).
Finalmente, el matrimonio: “no obstante, que la situación canónica de la Fraternidad S. Pío X continúa siendo, por ahora, objetivamente ilegítima; el Santo Padre, a propuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de la Comisión Ecclesia Dei, ha decidido autorizar a los Reverendísimos Ordinarios a que concedan las licencias para asistir a los matrimonios de fieles que siguen la actividad pastoral de la Fraternidad” (Comisión Ecclesia Dei, Carta a los Ordinarios, 27 de marzo de 2017).
A una lógica de confrontación sucede pues una lógica de apaciguamiento donde la sola apariencia de irregularidad canónica ya no basta para censurar las ordenaciones realizadas por los obispos de la Fraternidad o para descalificar el ministerio realizado por sus sacerdotes.
3.2 La intervención de los obispos
Deseosa de ver a los obispos diocesanos asociarse a esta iniciativa, la Comisión Ecclesia Dei decidió “autorizar a los Reverendísimos Ordinarios a que concedan las licencias para asistir a los matrimonios de fieles que siguen la actividad pastoral de la Fraternidad” (ibíd.).
Se contemplan dos opciones:
“Siempre que sea posible, el Obispo delegará a un sacerdote de la Diócesis para asistir a los matrimonios (o bien, a un sacerdote de otra circunscripción eclesiástica con las debidas licencias) recibiendo el consentimiento de los cónyuges durante la celebración del matrimonio que en la liturgia del Vetus Ordo se realiza al inicio de la Santa Misa. Ésta la celebra, después, un sacerdote de la Fraternidad”.
“Allí donde ello no sea posible o no haya sacerdotes de la Diócesis que puedan recibir el consentimiento de las partes, el Ordinario puede conceder directamente las facultades necesarias a un sacerdote de la Fraternidad que celebrará también la Santa Misa, advirtiéndole de la obligación de hacer llegar cuanto antes a la Curia diocesana la documentación del matrimonio celebrado”. (Ibíd.).
El papel atribuido a los obispos diocesanos en la celebración de los matrimonios de los fieles de la Fraternidad podría suscitar sorpresa, incluso inquietud. Tanto más cuando las disposiciones del papa Francisco tocantes a la confesión no hacen ninguna alusión a ello. ¿Cómo no ver en esto un mal presagio para las obras de la Tradición mientras se les ofrece la eventualidad de una prelatura personal?
En realidad, Nuestro Señor Jesucristo fundó su Iglesia sobre los Apóstoles y los obispos que les sucedieron. Es a ellos a quienes el Salvador les confió la misión de enseñar, santificar y gobernar (Mt 28, 19). También el apostolado realizado por los sacerdotes ajenos a la diócesis requiere, por lo general, el acuerdo del obispo diocesano.
Por su dimensión social, el matrimonio está más directamente ordenado al bien común de la Iglesia que un sacramento de carácter individual como la penitencia. Por lo tanto su celebración interesa en primer lugar a quien está encargado del bien común en la diócesis.
Las recientes medidas concernientes a los sacramentos administrados por los obispos y sacerdotes de la FSSPX tienen un carácter temporal. Si las obras de la Tradición deben ser integradas en una estructura de carácter episcopal, es de su prelado que éstas recibirán entonces el poder de escuchar las confesiones y de asistir a los matrimonios.
3.3 ¿El final de la crisis en la Iglesia?
A raíz del Concilio, la adopción de la reforma litúrgica y la adhesión a las novedades conciliares sirvieron como criterio de catolicidad. A falta de cumplimento, los fieles estaban condenados a la relegación sociológica y los sacerdotes eran objeto de censuras canónicas. Para responder al estado de necesidad creado, un apostolado de suplencia fue establecido por los sacerdotes en beneficio de los fieles.
Este estado de necesidad comenzó a retroceder con el motu proprio del 7 de julio de 2007 donde Benedicto XVI reconoció que la Misa tradicional jamás fue abrogada. Las decisiones del papa Francisco relativas al apostolado de los sacerdotes de la FSSPX acentúan este movimiento. Lógicamente, el estado de necesidad está destinado, con el tiempo, a desaparecer.
Sin embargo, la crisis imperante en la Iglesia está lejos de terminarse. La cuestión de la autoridad de los documentos conciliares no ha sido resuelta. La responsabilidad del concilio Vaticano II en la aceleración de la crisis queda todavía por evaluar. La reforma de la reforma litúrgica no está aún en perspectiva. Y la reciente autorización de admitir a los divorciados “vueltos a casar” a la comunión sólo aumenta la confusión.
Afirmar que el estado de necesidad tiende a desaparecer no significa que la crisis en la Iglesia ha terminado. La transmisión de la fe sigue siendo problemática, la liturgia mutilada, la confesión abandonada, la comunión mancillada, la contracepción practicada, la predicación desazonada, el sacerdocio y la vida religiosa anémicos.
A este respecto, los sacerdotes de la FSSPX -cuyo apostolado ya está reconocido- tienen un discurso y una pericia que podría revelarse precioso para renovar el espíritu cristiano en toda la Iglesia.
P. François KNITTEL

domingo, 13 de agosto de 2017

COMENTARIO ELEISON Número DXXVI (526) - 12 de agosto de 2017

Las Divergencias Evolucionan
La Fraternidad ha ido, anda, mal.
¿Cuántas almas fuertes en la fe resistirán?
¿Cómo está evolucionando la Fraternidad San Pio X desde la primavera y principios del verano cuando surgieron fuertes tensiones en ella por la participación de sacerdotes conciliares como testigos oficiales en los matrimonios de la Fraternidad? En breve, las relaciones continúan siendo tensas entre los líderes de la Fraternidad que favorecen esa participación y los sacerdotes y laicos de la Fraternidad que la condenan. Incluso se puede prever una división entre los seguidores de Mons. Lefebvre y los seguidores de Mons. Fellay. Esta división era inevitable desde el día en que Mons. Fellay comenzó a dirigir la Fraternidad del Arzobispo en una dirección diferente a la del mismo Arzobispo.
Pero nada afecta la determinación del Menzingen de Mons. Fellay de apartarse de la línea trazada por el Arzobispo hacia la línea de la Roma Conciliar. Recientemente en Francia, una pareja de la Fraternidad comprometida en matrimonio rechazó tener algo que ver con las autoridades conciliares, tras lo cual su sacerdote de la FSSPX se negó a casarlos. Obviamente él tenía el apoyo de sus Superiores. ¿Tiene una explicación racional esta insistencia en desmantelar la Fraternidad del Arzobispo? Tres factores pueden estar obrando, entre otros.
En primer lugar, la Providencia escogió a Suiza para que fuera la primera base geográfica de la Fraternidad, y Suiza ha disfrutado desde entonces la correspondiente importancia y prestigio dentro de la FSSPX. Así, sus dos autoridades superiores en la actualidad, y muchos de sus sacerdotes, son ciudadanos suizos. Ahora bien, Suiza es un país famoso por su orden, por ejemplo, por cómo sus trenes circulan a tiempo, mientras que la falta de reconocimiento oficial para una Congregación verdaderamente católica es normalmente un desorden que será más agudamente sentido por gente ordenada. En segundo lugar, los sacerdotes de la FSSPX deben estar soñando en cómo un extenso apostolado se abrirá a la Fraternidad si tan solo puede ser reconocida por Roma. Y en tercer lugar, puede no parecer haber otra solución a las graves tensiones internas en la Fraternidad que ponerla bajo la autoridad de la Roma Conciliar – Mons. Fellay no quiere escuchar soluciones apocalípticas, tal como una intervención de Dios.
Pero en primer lugar, el orden supremo para los católicos no es el orden del Estado, por muy deseable que esto pueda ser, sino el orden de Dios, pisoteado por el Vaticano II. En segundo lugar, los modernistas por su naturaleza pueden dar todas las apariencias de estar “convertidos” porque no ven ningún problema en su propio subjetivismo. Pero este liberalismo es tan cómodo que pocos tengan cualquier intención de abandonarlo por cualquier conversión objetiva que involucre la Cruz. Como dijo el P. Vallet, los liberales no se convierten. Y en tercer lugar, pensar que la única solución para los problemas sin precedentes del mundo y de la Iglesia de hoy es consentir con las mentiras, delata una grave falta de fe, por más triunfante que puedan parecer esas mentiras. ¿De verdad pensamos que el brazo de Dios se acorta porque nosotros los hombres somos malvados (Isaías L, 2; LIX, 1)? Dios sabe exactamente cómo va a lidiar con las mentiras sin precedentes – nos basta esperar para verlo – ¡pero entretanto Él no quiere que consintamos con ellas!
Sin embargo, también hay buenas noticias – algunos sacerdotes y laicos que rechazan consentir con las mentiras también están decididos. Un lector en Francia me dice que algunos sacerdotes de la FSSPX se han despertado con el problema concreto sobre los matrimonios. Lo mejor de los sacerdotes de la FSSPX no están recurriendo a los testigos conciliares para los matrimonios en la Fraternidad, para disgusto de sus Superiores. Tres de los Decanos degradados han escrito fuertemente contra los testigos conciliares para los matrimonios, incluso después de su degradación, y uno acaba de hablar enérgicamente contra la Prelatura Personal, porque de ninguna manera está fuera de discusión, a pesar de la Declaración contundente del Cardenal Müller a finales de junio.
De ninguna manera con aquella Declaración “regresamos al punto de partida”, como declaró Mons. Fellay en su momento. “Como un mal administrador acorralado”, dice este lector, “ha perdido toda la confianza de los cofrades con cerebro en su cabeza, incluso los más respetuosos”. Lo que importa ahora, concluye el lector, no es salvar toda la FSSPX en su totalidad, porque se requeriría un milagro, sino salvar a tantos sacerdotes y laicos como sea posible de la decadencia de la FSSPX.
Kyrie eleison.


R.P. TRINCADO - SERMÓN DOMINGO X DESPUÉS DE PENTECOSTÉS




De dos tipos de católicos nos habla el Evangelio de hoy: el soberbio y el humilde; y de dos tipos de piedad: una orgullosa y la otra humilde; falsa la primera y verdadera la segunda.

La oración de fariseo es una mezcla de orgullo, autocomplacencia y desprecio de los demás. Aunque no tenga la intención de mentir, es falsa la oración del fariseo porque es orgullosa. No pide nada a Dios porque cree que no necesita nada. Sólo da gracias. Es por eso que los modernistas, hijos del orgullo y ciegos como el fariseo de la parábola, a la Misa le dicen Eucaristía, palabra que significa acción de gracias.

Dice San Pablo en 1 Cor (4,7): “¿qué cosa tienes que no la hayas recibido [de Dios]? Y si todo lo que tienes lo has recibido dé El, ¿de qué te jactas como si no lo hubieras recibido? Santa Teresa de Ávila decía que la humildad consiste en andar en la verdad." Exacto. La humildad se funda en esta gran verdad: todo lo bueno que tenemos procede de Dios. Según esto, cada uno de nosotros debe decir: nada es mío, a excepción de mis pecados; Dios quiere que reconozca que todo se lo debo a Él; Dios quiere que siempre le esté pidiendo los bienes que él me quiere dar; actúo neciamente si desprecio a los que parecen haber recibido menos de Dios.  

sábado, 12 de agosto de 2017

DECLARACIÓN DEL SUPERIOR DE DISTRITO DE CANADÁ SOBRE LA SALIDA DEL P. MORGAN

P. Morgan


fr.gerard.rusak <...@...> Sat, Aug 12, 2017 at 10:46 AM 
To: St Pius X <st.pius.x@...


Estimados fieles:

Esta es la Declaración del Superior de Distrito de la FSSPX en Canadá, el R. P. Daniel Couture, respecto a nuestro antiguo Prior, el R. P. Paul Morgan, quien anunció su “renuncia a la Fraternidad” esta semana:

“Tengo tristes noticias que anunciarles hoy:

A pesar de todos nuestros esfuerzos para convencerlo de que permaneciera con nosotros, el P. Morgan nos anunció, por email, el pasado 10 de agosto, su decisión de dejar la Fraternidad San Pio X. Por lo tanto, el no regresará a B[ritish] C[olumbia] y tendremos que reorganizar nuestro apostolado en la medida de nuestros medios.

Recemos por todos esos sacerdotes que nos han dejado de uno u otro modo.


Por favor, continúen rezando especialmente por todos los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X que actualmente los atienden”.

viernes, 11 de agosto de 2017

EL P. MORGAN ABANDONA LA NEO-FSSPX - UN SACERDOTE DIOCESANO DE BRASIL SE UNE A LA RESISTENCIA




Se nos informa que el P. Paul Morgan, ex Superior del Distrito de Inglaterra, Irlanda, y Escandinavia; ha abandonado la FSSPX ayer 10 de agosto, y que ahora se encuentra en convento de los Capuchinos de Morgón, Francia.

También les informamos que, la semana pasada, un Párroco brasileño de la diócesis de Niteroi se ha unido a la Resistencia. Su Obispo modernista lo había sancionado con suspensión a divinis por predicar contra el ecumenismo y contra el heresiarca Lutero (!). El P. Mello está en contacto con Mons. Tomás de Aquino y ha resuelto ir a hacer estudios en el seminario de la SAJM, dirigido por Mons. Jean Michel Faure.

Felicitamos a ambos sacerdotes por su amor a la verdad y fidelidad a Cristo.

Deo gratias!

EL MONASTERIO DE LA SANTA CRUZ NECESITA SU AYUDA

Estimados amigos y benefactores,
Les enviamos este mensaje para expresarles nuestra gratitud por la ayuda que dan continuamente a nuestro monasterio. Sin su asistencia, no podríamos sostener nuestra vida monástica, ni nuestro apostolado, ni nuestra escuela. Es gracias a sus oraciones y sus generosos donativos que nuestro monasterio se mantiene.
Confiados siempre en su caridad cristiana, aprovechamos esta ocasión para solicitarles de nuevo su preciosa ayuda, pues atravesamos en este momento algunas dificultades financieras serias.
Que Dios los bendiga y que Nuestra Señora de Fátima, en este centenario de sus apariciones, los recompense en abundancia.
En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis”. (Mateo XXV, 40)

+ Tomás de Aquino OSB

PARA AYUDAR AL MONASTERIO, VISITE ESTA PÁGINA.

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Caros amigos e benfeitores,
Enviamos-lhes esta mensagem para reiterar nossa gratidão para com os senhores pelo auxílio que continuamente têm prestado ao nosso Mosteiro. Sem a sua preciosa ajuda, não poderíamos manter nossa vida monástica, nem nosso apostolado, nem nossa escolinha. É graças às suas orações em nosso favor e às suas generosas doações que nosso Mosteiro se sustenta.
Sempre confiantes em sua caridade, aproveitamos o ensejo para pedir novamente seu auxílio neste momento de dificuldade econômica por que estamos pasando.
Deus os abençoe e que Nossa Senhora de Fátima, neste ​centenário de suas aparições, recompense-os abundantemente. 
Tudo o que fizerdes ao menor dos meus irmãos, é a Mim que o fazeis” (São Mateus XXV, 40)
+ Tomás de Aquino OSB

MONS. SCHNEIDER SIGUE ABOGANDO POR LA REGULARIZACIÓN DE LA FSSPX


Como se ve, Mons. Schneider es ecumenista, y su ecumenismo no se limita a la FSSPX...

ADELANTE LA FE: Recientemente se ha hecho pública una carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe dirigida al superior de la Fraternidad San Pío X, en la cual parece que por parte de Roma se daba marcha atrás volviendo al punto en que se rompió con Benedicto XVI. El aparente éxito de las negociaciones actuales se fundamentaba en que las cuestiones problemáticas relacionadas con el Vaticano II eran consideradas aparentemente por Roma como susceptibles de discusión a ulteriori, mientras que ahora se les vuelve a exigir como condición a priori un asentimiento firme a todo el Vaticano II y a algunas partes del magisterio postconciliar que sigue originando algunas dudas. ¿Podría usted darnos alguna luz sobre esta situación y su opinión?
MONS. SCHNEIDER: A mí personalmente esta carta me dejó muy triste, porque yo fui uno de los visitadores de la Santa Sede envió hace dos años a la FSSPX. Eran cuatro obispos. Yo era uno de ellos. Presenté un informe y propuse alguna solución, y ahora casi todo lo que hicimos ha resultado totalmente inútil. Creo que es algo muy antipastoral. Que durante tres años la Santa Sede intentó promover visitaciones, no seguir una vía maximalista, sino una vía pastoral de integrar pastoralmente estas realidades de la Iglesia, la FSSPX para darles una oportunidad de participar plenamente en la estructura de la Iglesia.
Creo que es un gesto muy antipastoral, y contrario a toda la retórica de la misericordia que se hace, desgraciadamente. Y si por otro lado se infalibiliza implícitamente todo el Concilio, lo cual es contrario a toda la Tradición… El Concilio no es infalible, según sus propias declaraciones, y los papas Juan XXIII y Pablo VI dijeron en muchas ocasiones que el CVII sólo tenía un fin pastoral. Pablo VI dijo muchas veces que el Concilio no proclamó nuevas doctrinas contrarias a lo anterior. Entonces, si no ha cambiado nada, ¿por que esa actitud? Yo no veo ninguna razón legítima para exigir eso.
Por ejemplo, ahora se habla mucho del ecumenismo, con mucha generosidad, y se exige lo mínimo en las conversaciones con los ortodoxos, con los luteranos… Se exige lo mínimo. Pero dentro de la Iglesia se empieza a exigir el máximo. Al contrario, la FSSPX cree en sus dogmas perpetuos. Todos los dogmas. Todos. Mientras que la Iglesia Ortodoxa niega el dogma de la infalibilidad, del primado Papa, por ejemplo, y la Santa Sede muy cauta, no exige mucho, sólo lo indispensable.
Por ejemplo, conozco bien a los ortodoxos porque vivo allí en medio de ellos, conozco la mentalidad de ellos. Con respecto a la conversión de Rusia, no sólo para mí, hay otros que también lo han visto. Un clandestino santo que falleció en la persecución en Kazajistán es de la misma opinión. Dijo que la conversión de Rusia significa en el fondo que la Iglesia Ortodoxa rusa se una al Papa, a Roma. Eso es su conversión. Yo lo creo, y espero que así sea. Si la Iglesia Ortodoxa rusa acepta el primado del Papa, será un milagro, si acepta el dogma de la infalibilidad del Papa, el dogma de la Inmaculada Concepción (que hoy en día no acepta) y dice a la Santa Sede: vamos a aceptar todos vuestros dogmas pero el Concilio Vaticano II es extraño para nosotros: eso de que sea pastoral, ese lenguaje no siempre claro, todo eso de la libertad religiosa, el ecumenismo, etc. no nos convence mucho, y algunas afirmaciones del Magisterio las encontramos no ciertas. Todo el resto lo aceptamos. 
Imagínense, si la Iglesia Ortodoxa se convirtiera vería que enseguida la Santa Sede les daba enseguida la comunión eclesiástica, sin exigirles aquello en lo que ellos todavía no concuerdan. Esto es seguro. Seguramente se les podría preguntar: «¿Ustedes harían con los ortodoxos lo mismo que están haciendo con la FSSSPX?» No. Por eso lo creo muy dudoso, pero la Divina Providencia siempre actúa, y aunque creo que aún no ha llegado el momento, va a llegar cuando Dios quiera.
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ADDENDUM: Recientemente la FSSPX ha publicado un vergonzoso artículo en el que se pretende probar que Mons. Schneider no es un liberal y que está más o menos al mismo nivel que Mons. Lefebvre.


Mons. Schneider concelebrando la misa nueva

jueves, 10 de agosto de 2017

EL LOBO Y LAS OVEJITAS SE RECONCILIAN






“Don Camilo contó esta fabulita:

–Un lobo feroz recorriendo hambriento los campos, llegó a un prado cercado por una valla altísima de red metálica. Y, dentro del recinto, pacían tranquilas las ovejitas.

El lobo recorrió todo el cercado para descubrir alguna malla que por casualidad se hubiera aflojado en la red, pero no encontró ningún agujero. Cavó con las patas para intentar hacer un hoyo en la tierra y pasar bajo la red, pero todo esfuerzo fue vano. Probó saltar la red, pero no conseguía llegar siquiera a mitad de ella. Entonces se presentó en la puerta del recinto y gritó: "¡Paz! ¡Paz! ¡Todos somos criaturas de Dios y debemos vivir según las leyes de Dios!" Las ovejitas se acercaron, y entonces el lobo dijo con voz inspirada: "¡Viva la legalidad! ¡Acabe de una vez el reinado de la violencia! ¡Hagamos una tregua!"

"¡Bien!" contestaron las ovejitas. "¡Hagamos una tregua!" Y volvieron tranquilamente a comer el pastito.

El lobo se acostó delante de la puerta del recinto, muy buenito y allí se quedó entreteniéndose en cantar alegremente. De vez en cuando se alzaba e iba a comer el pasto que estaba al pie de la red metálica.

"¡Uh, mira qué cosa!", dijeron asombradas las ovejas. "¡También él come el pasto como nosotros! Nunca nos habían dicho que los lobos comen pasto".

"¡Yo no soy un lobo!", contestó el lobo. "Yo soy una oveja como ustedes. Una oveja de otra raza". Luego explicó que las ovejas de todas las razas debieran unirse, hacer causa común.

"¿Por qué?", dijo al fin. "¿Por qué no fundamos un Frente Ovino Democrático? Yo acepto con gusto, y aunque la idea no es mía, no pretendo ningún puesto de mando. Es hora de unirse para hacer causa común contra el común enemigo que nos esquila, nos roba la leche y después nos manda al matadero". "¡Qué bien habla!", observaron algunas ovejas. "¡Hay que hacer causa común!"

Y adhirieron al Frente Ovino Democrático, y un buen día abrieron la puerta al lobo, que entró en el cercado, y vuéltose jefe del pequeño rebaño, empezó, en nombre de la Idea, la depuración de todas las ovejas antidemocráticas, y las primeras que cayeron bajo sus colmillos fueron naturalmente las que le habían abierto la puerta. Al fin la obra de depuración concluyó, y cuando no quedó ni una oveja, el lobo exclamó triunfalmente: "¡Mirad por fin a todo el pueblo unido y acorde! ¡Vamos a democratizar otro rebaño!"

Giovanni Guareschi. "La vuelta de don Camilo" (La penitencia). P. 25/26. Kraft. Buenos Aires, 1955.

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Nota CRM: Si a algún lector se le ocurre pensar que esta fabulita se acomoda muy bien a lo que está sucediendo en los últimos años -y a punto de concluirse- entre la Roma modernista y la Neo-FSSPX, está en todo su derecho de hacerlo. 

martes, 8 de agosto de 2017

MAQUIAVELISMO Y TESTIMONIO




«¡Si la Iglesia no fuese divina, este concilio la habría sepultado!», escribió en su diario, el 19 de Septiembre de 1964, el cardenal Siri. Pero el juicio más duro que yo haya oído nunca sobre el Vaticano II es de una persona perteneciente a ambientes que, al hacer en público algunas críticas sobre la situación actual tienen un doble objetivo, maquiavélicamente diplomático: disculpar al Concilio Vaticano II, que –según lo que dicen públicamente– no tendría ninguna responsabilidad en el desastre postconciliar, y atacar (también denigrando) a los famosos “lefebvrianos”, con mucho… heroísmo.

No sé si estos sistemas, digamos ‘ausentes de prejuicios’, son compatibles con el poder o también con el logro de algún buen fin; seguro que no lo son con la verdad y la justicia: non sunt facienda mala ut eveniant bona: no se debe hacer el mal para obtener el bien (San Pablo).

Mientras, nos será útil, lejos del ansia de hacer carrera y de la complicidad de la mentira, esperar la hora de Dios, quizás ya próxima, con el Rosario en la mano y el espíritu de sacrificio en el corazón, y traer a la mente un edificante ejemplo, sacado del segundo libro de los Macabeos;

«Eleazar, pues, uno de los primeros doctores de la ley, varón de edad provecta y de venerable presencia, fue presionado para que comiera carne de cerdo, y se le quería obligar a ello abriéndole por fuerza la boca. Mas él, prefiriendo una muerte llena de gloria a una vida aborrecible, caminaba voluntariamente al suplicio, escupiendo la carne. Mostrando cómo deben comportarse (…) Pero los que se hallaban presentes, movidos de compasión, y en atención a la antigua amistad que con él tenían, tomándolo aparte, le rogaban que les permitiese traer carnes de las que le era lícito comer, para poder así aparentar que habían cumplido la orden del rey de comer carnes sacrificadas; a fin de que de esta manera se librase de la muerte. De esta especie de humanidad usaban con él a causa de la antigua amistad que le profesaban. Pero Eleazar, tomando una noble resolución, digna de su edad y de sus venerables canas (…), respondió rápidamente, conforme a los preceptos de la ley santa establecida por Dios, y dijo: Que prefería morir. ‘Porque no es decoroso a nuestra edad, les añadió, usar de esta ficción; la cual sería causa de que muchos jóvenes, creyendo que Eleazar, a la edad de noventa años, se había pasado a la vida de los gentiles, cayesen en error a causa de esta ficción mía, por conservar yo un pequeño resto de esta vida corruptible, además de que echaría sobre mi ancianidad la infamia y la execración. Fuera de esto, aun cuando pudiese librarme al presente de los suplicios de los hombres, no podría yo, ni vivo ni muerto, escapar de las manos del Todopoderoso. Por lo cual, muriendo valerosamente, me mostraré digno de la ancianidad a la que he llegado; y dejaré a los jóvenes un ejemplo de fortaleza, si sufriere con ánimo pronto y constante una muerte honrosa en defensa de una ley que es la más santa y venerable’. Luego que acabó de decir esto fue conducido al suplicio. (…). De esta manera, pues, murió Eleazar, dejando no solamente a los jóvenes, sino también a toda su nación, en la memoria de su muerte, un dechado de virtud y de fortaleza» (Macabeos 6, 18-31).

Observador


NOTA SYLLABUS:
No hemos dejado de criticar en su momento y en diversos artículos del blog -que ahora, y cambiando lo que haya que cambiar, nos viene a la mente- la vergonzosa y maquiavélica simulación de algunos (o varios) de los superiores y autoridades de la FSSPX, cuando se trató de justificar la ficción entablada en torno al “levantamiento de las excomuniones”, acto mediante el cual se reconocía públicamente la justicia y legitimidad de la sanción recibida, cuando en privado se decía lo contrario. No fue decoroso usar de esa ficción, pero se usó y con ello se instaló un doble lenguaje, por el cual se tornó a lograr una “paz honrosa” con la Roma modernista. Se dejó de lado de esa manera el ejemplo de otro gran hombre de la Iglesia como fue Mons. Lefebvre. Damos los enlaces a dos de nuestros artículos que desarrollan con más amplitud el tema:


domingo, 6 de agosto de 2017

CABALLEROS DE NUESTRA SEÑORA: APLICACIÓN DE LA DECLARACIÓN DEL CAPÍTULO GENERAL







ORDEN DE SANTA MARÍA
OBSERVANCIA DE LOS SAGRADOS CORAZONES DE JESÚS Y MARÍA

Maestrazgo de la Orden

Circular General n° 04.191 23 de julio de 2017



Aplicación de la Declaración del Capítulo General


Según sus Constituciones, la Orden continuará « apelando al ministerio del clero que permaneció fiel », es decir, no aliado oficialmente a la jerarquía neo-modernista y dejará de recurrir a una FSSPX que se sometiera a la jerarquía conciliar y abandonara la noción de « estado de necesidad ».

En cuanto a los miembros individualmente, deberán dar muestras a una de determinación para atenerse, en la medida de lo posible, a las mismas normas, evitando las excusas y soluciones fáciles; y de de la prudencia necesaria, teniendo, por ejemplo, en cuenta las circunstancias particulares de los países y regiones donde viven si no pueden ser asistidos por los sacerdotes que deseamos, incluso para los bautismos, matrimonios y entierros. Si están casados, deberán tomar las decisiones que se impongan con su esposa, teniendo en especial atención a sus hijos, sobre todo si son ya grandes. Para los matrimonios, acudirán a sacerdotes que actúen, como hasta ahora, en virtud de la jurisdicción de suplencia, rechazando recurrir al Ordinario del lugar.

Es de ese mismo tacto que hemos querido dar muestras guiando, en un período de cerca de 20 años, a la mayor parte de nuestros hermanos a comprender las crisis que se sucedieron en el interior mismo de la Tradición y de la Fraternidad San Pío X, saldadas por partidas numerosas – y a menudo grupales – de profesores y seminaristas de Ecône, Argentina y Estados Unidos, o de sacerdotes de diferentes regiones; crisis seguidas, después de las consagraciones de 1988, por la disidencia de la Fraternidad San Pedro, el abandono del Barroux o del Oasis, la rendición pura y simple de los sacerdotes de Campos y de los Redentoristas, la constitución y quiebra de la Fraternidad San Juan o la creación del Instituto del Buen Pastor.

Es en estas circunstancias que, sobre todo desde 1998, la Orden, restaurada nueve años antes en la Tradición, quiso hacer tomar conciencia a sus miembros de los peligros que se suceden, viniendo no sólo del exterior, sino a menudo de los cómplices liberales en las mismas filas de la Tradición, iluminación dada durante los capítulos, en circulares (la primera de este tipo el 21 de febrero de 1999) y gracias a la formación por manuales, síntesis y antologías de citas de papas, obispos, y de Mons. Lefebvre en particular. La crisis tomó mayor amplitud en 2012, al hacerse manifiesto que el peligro no venía sólo del interior de la FSSPX, sino de sus mismos superiores.

A lo largo de estas diversas batallas, la Orden en conjunto permaneció muy unida, pero perdió en cada una algunos miembros, que partieron por conveniencias personales o por hartazgo, usando incluso a veces esas situaciones delicadas como pretexto para abandonar el combate. La Regla insiste, sin embargo: « Recuérdese siempre que la Orden no es una reunión fortuita de individuos persiguiendo cada cual su objetivo particular, ni un círculo intelectual y mundano, sino un cuerpo orgánico constituido de miembros unidos en la vida y la muerte, en el amor y servicio de las mismas grandes realidades. » (II, 1)

Tendrán presentes los hermanos deseosos de permanecer fieles a su vocación y compromiso estas advertencias de Mons. Lefebvre, permaneciendo separados en lo posible de los « ralliés » (incluyendo a la FSSPX, llegado el caso) y los sedevacantistas (o cripto-sedevacantistas del tipo no una cum [*]).

En sus últimos meses de vida, declaraba él muy pertinentemente: « Dicen: la misa está bien, vamos. Sí, está la misa, que está bien, pero también está el sermón, el ambiente, las conversaciones, los contactos de antes y después, que hacen que de a poco se cambie de ideas. Es, pues, un peligro... » (Fideliter n° 79, pp. 7-8).

Ya había dicho: « Entonces ¿cuál es nuestra actitud? Es claro que, con todos los que nos dejan o han dejado por el sedevacantismo o porque quieren someterse a la jerarquía actual de la Iglesia, aun esperando conservar la Tradición, no podemos mantener relación. No es posible. Nosotros decimos que no se puede estar sometido a la autoridad eclesiástica y guardar la Tradición. Ellos afirman lo contrario. Es engañar a los fieles. Podemos tenerles estima, no es cuestión de insultarlos, pero no queremos entablar polémicas y preferimos no seguir en contacto con ellos. Hay que hacer el sacrificio; pero no ha empezado hoy: dura desde hace veinte años. » (Flavigny, diciembre de 1988)

« Pienso que tal vez hay que tener cuidado de evitar todo lo que podría manifestar, por expresiones demasiado duras, nuestra desaprobación por los que nos dejan. No cargarlos de epítetos que pueden ser tomados como algo injuriosos. Eso no nos sirve para nada, me parece que al contrario. Personalmente, siempre tuve esta actitud frente a los que nos abandonaron – y Dios sabe que ha habido en la historia de la Fraternidad; la historia de la Fraternidad, es casi la historia de las separaciones – siempre tuve como principio: no más relaciones, se acabó. Nos dejan, van hacia otros pastores: no más relaciones. Tanto los que partieron como « sedevacantistas » como los que lo hicieron porque no éramos suficientemente papistas, todos trataron de arrastrarnos a la polémica. Jamás contesté palabra. Rezo por ellos, eso es todo ». (La Visibilidad de la Iglesia y la Situación Actual, Mons. Marcel Lefebvre, Fideliter n° 66, noviembre-diciembre de 1988)

En el caso de la misa nueva, Mons. Lefebvre recomendaba cumplir el precepto dominical en casa, rezando, por ejemplo, el rosario.

Estas citas pueden parecer un poco largas, pero probablemente sea útil recordar que la prudencia de Mons. Lefebvre se veía acompañada de gran caridad y suavidad y de mucha paciencia y tacto, que debemos imitar, permaneciendo muy firmes.

¡Santa María, líbranos del perjurio!
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[*]: el texto se refiere a los sacerdotes que omiten la mención de Francisco en la misa, sin juzgar -dicen ellos- acerca de si Francisco es o no es Papa. Tal actitud, correctamente calificada como "cripto-sedevacantismo" por los Caballeros de Nuestra Señora, se aparta, sin duda, del pensamiento de Mons. Lefebvre. Nota de NP.  

COMENTARIO ELEISON Número DXXV (525) - 05 de agosto de 2017


Consagración de Fátima – II


Nuestra Señora y el Concilio frontalmente colisionan –
Si no la escuchamos, el universo se desploma.

Esta es la segunda y última parte de la fórmula de Consagración de Rusia al Corazón Inmaculado de María utilizada por los cuatro obispos en los Estados Unidos hace tres meses:

Apenas tres años después, ese castigo empezó con la negativa de los hombres de Iglesia de hacer pública la tercera parte de tu mensaje Secreto de Fátima, en el cual tú pediste que se publicara a más tardar en 1960. Por una mentira casi imperdonable fingieron que les habías dicho que a partir de 1960 podrían publicarlo, y este esfuerzo para sofocar tu mensaje de Fátima ha continuado desde entonces, culminando en el año 2000. Pero tú nunca te rendiste de tus intentos de salvarnos, mientras que los hombres de Iglesia eran cada vez más severamente castigados por la ceguera que los abrumó en el concilio Vaticano II. En la tercera parte del Secreto es muy probable que nos advertiste exactamente en contra de los errores que prevalecieron en el Concilio. Y ahora toda la Iglesia está en la oscuridad, y el mundo está al borde de la tercera y más terrible Guerra Mundial.

Inmaculado Corazón de María, Santísima Madre de Dios, nosotros te clamamos en nuestra angustia. Auxilio de los Cristianos, Refugio de Pecadores, Consoladora de los Afligidos, en ti confiamos. Reina del Santísimo Rosario, Madre de la Iglesia, le imploramos a tu amantísimo, maternal e Inmaculado Corazón que tenga misericordia de nosotros, pobres pecadores, tus hijos; escucha y responde a nuestra súplica. Te rogamos que nos obtengas de tu Divino Hijo, las gracias necesarias para que el Santo Padre y los obispos cumplan sin dilación la orden del Cielo de consagrar con los obispos de todo el mundo la Santa Rusia a tu Corazón Inmaculado, como tú lo pediste y de la manera que lo pediste, en nombre de la Santísima Trinidad, hace ya mucho tiempo y que todavía tiene que cumplirse.

Inmaculado Corazón de María, tú sabes cuánto sufrimiento la humanidad hubiera evitado en los últimos 90 años si tan solo uno de los Papas de este tiempo hubiera atendido tu pedido de Consagrar Rusia. Madre de Dios, solo tú y tu Divino Hijo saben el espantoso castigo que ahora pende sobre las cabezas de la humanidad si los Papas, por cualquier inadecuada y humana razón, todavía rechazan tu pedido. Si depende de ellos, ellos pueden prevaricar, aunque tú nos dijiste hace cien años cuánto esto los haría sufrir. Madre de Dios, tu Divino Hijo no puede negarte nada que le pidas. Él desea que la Consagración dependa de ti, porque Él quiere que tu Corazón Inmaculado sea honrado como la fuente del triunfo de la Consagración. Santa Madre de Dios, humildemente, de rodillas te suplicamos que obtengas esas gracias necesarias para que el Papa realice la Consagración.

Mientras tanto, ante ti aquí hoy, encomendamos, confiamos y hacemos lo que está en nuestro poder, para consagrar Rusia a tu Corazón Inmaculado, no porque podamos remotamente tomar el lugar del Papa y los obispos de todo el mundo, sino porque deseamos honrar tu pedido lo más que podamos. Si tan solo la Santa Rusia se volviera católica de nuevo, la Iglesia Oriental podría resucitar a la Iglesia Occidental, devastada actualmente por el materialismo y el ateísmo. Madre de Dios, nos encomendamos también a tu protección y a tu poderosa intercesión con Nuestro Señor Jesucristo, quien es el Señor de Señores y el Rey de Reyes, pero que al mismo tiempo es un Hijo que ama infinitamente a Su Madre, y hará cualquier cosa que Ella pida. Amadísima y Bendita Madre, no tenemos ni sombra de duda de que al final tu Corazón Inmaculado triunfará.

Es lógico que Dios Todopoderoso no dejaría a la humanidad sin algunos medios sencillos para volver a Él, si quisiera. También es lógico, si el hombre lo ofendió demasiado, que Él confiaría estos medios a Su Madre. De ahí Fátima. Cada uno de nosotros debe rezar el Rosario y practicar la devoción de los Primeros Sábados, para que al fin los eclesiásticos cumplan su sencilla petición.

Kyrie eleison.